
Las empresas del sector afirman que existen desincentivos de orden tributario que no motivan a invertir en flotas dedicadas a la pesca del atún.
La presencia continua del atún en nuestro mar, sus altos precios en el mercado, así como el hecho de que el Gobierno y un sector del gremio pesquero estén buscando ampliar la cuota del Perú para capturar ese recurso, no son suficientes para incentivar su pesca a mayor escala.
En la zona norte, particularmente en Paita, donde se concentra la captura de atún, apenas existe una embarcación de una empresa peruana, dedicada a esa actividad, y solo una compañía industrial procesa el recurso. El grueso de la pesca de atún la siguen acaparando embarcaciones extranjeras, que en su mayoría la descargan en Ecuador.
Se culpa al MEF
Richard Inurritegui, gerente general de la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP), indicó que esta situación se debe a que el Ministerio de Economía aún no aprueba el reglamento de la Ley de Promoción para la Extracción de Especies Altamente Migratorias, dada para promover la pesca nacional del citado recurso.
Indicó que una herramienta fundamental en esa norma es la exoneración de impuestos a los combustibles para las naves que pesquen atún. Frente a ello, indicó que las naves extranjeras que capturan esa especie prefieren desembarcarla en otros países, lo que no ayuda a la industria conservera nacional.
Como una forma de incentivar a que los armadores conviertan su flota anchovetera a atunera, el Gobierno ha aplicado como estrategia ante la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT) ya no solicitar una cuota de 14,000 metros cúbicos como capacidad de acarreo de atún, sino señalar la reducción de la cuota disponible que se otorga a los atuneros de bandera extranjera, para ponerla a disposición de los nacionales.
Inurritegui indicó que el Ministerio de la Producción debe acelerar la convocatoria a una licitación para poner a disposición de la industria pesquera nacional una primera cuota de 5,000 metros cúbicos de capacidad de acarreo del citado recurso.
A fines del año pasado, se tenía previsto lanzar dicha licitación, pero fue suspendida por una medida judicial que presentó un grupo de armadores pesqueros.
Desincentivo
Pedro Reátegui, gerente general de pesquera Coishco, observó que otro desincentivo es que el Estado peruano aplica el 30% del valor de la venta bruta, por Impuesto a la Renta, por desembarcar atún en el país.
"En Paita, hay muchas fábricas que podrían procesar atún, lo que generaría abundante mano de obra. Sin embargo, no vienen los barcos atuneros, porque el diesel les cuesta acá el doble (que en Ecuador) y encima les dicen que les retendrán el 30% de sus ventas", aseveró.
El tema de la flota
Por el lado de los industriales, Reátegui señaló que si estos no se animan a invertir en flota o más plantas atuneras es porque la mayoría conoce el negocio de la harina y aceite de pescado, pero no maneja el del atún.
Además -acotó-, hay que tener en cuenta que tendrían que competir con grandes flotas.
En ese sentido, Gerardo Gonzales, presidente de la Asociación de Armadores Pesqueros, sostuvo que los medianos y pequeños armadores anchoveteros no pueden convertir sus embarcaciones, porque se necesitaría contar con naves de mayor envergadura.
para recordar
- El Perú es suscriptor de la CIAT y su obligación a cumplirlo forma parte de los compromisos que nos exige el TLC con EE.UU.
- Según el Produce, si el MEF reglamenta la ley que promueve la pesca de atún, el galón de combustible para esa actividad bajaría de US$ 3.00 a US$ 2.00 por galón.
- En el 2008, se desembarcaron 3,800 toneladas de atún, cuando en el 2006, antes de existir la citada ley, se había superado las 12,000 toneladas.
- El costo de combustible representa el 40% del costo de operación de las naves atuneras.
- En Ecuador, el galón de combustible usado para la pesca es de US$ 0.90 por galón.
Los riesgos de desafiar al CIAT
La decisión del Perú de hacer uso de 14,000 metros cúbicos de capacidad de acarreo de atún, sin contar con el pleno consenso de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT), podría afectar nuestras exportaciones de atún, advirtió Roberto Sparks, especialista en pesca.
El gerente general de la SNP, Richard Inurritegui, comentó que cuando el Perú decidió reducir su cuota de atún a ser pescada por naves de bandera extranjera, para compensar el esfuerzo pesquero que puedan hacer pesqueras nacionales, el CIAT no emitió como tal una oposición a esa declaración peruana.
Para Sparks, la restricción podría estan en que, con esta decisión, el CIAT puede dejar de emitir el certificado que asegura que nuestras descargas de atún están libres de delfines.
Ese certificado es exigido a las empresas conserveras que colocan su producto en los mercados internacionales.